lunes 20 de abril de 2009

KBE, integración entre Contaduría, Administración e Ingeniería

Autor:Esteban Correa García


RESUMEN


Todas disciplinas en la actualidad, están interconectadas las unas a las otras conformando un tapiz de saberes. La Contaduría, relativamente nueva, junto con la Administración y la Ingeniería han encontrado un punto de convergencia muy pertinente en esta nueva era del conocimiento, en donde las organizaciones se están diferenciando con su capital intelectual más que con su capital financiero. Esta problemática necesita de un abordaje con un amplio marco conceptual interdisciplinario, para dar respuesta de su comportamiento en el complejo entorno económico de hoy.


ABSTRACT

All disciplines at present, are connected to each other forming a tapestry of knowledge. The Accounts, which are relatively new, with the Administration and Engineering have found a very relevant point of convergence in this new era of knowledge, where the organizations are different from their intellectual capital rather than its financial capital. This problem requires a comprehensive approach with an interdisciplinary conceptual framework, to respond to their behavior in complex economic environment today.


Palabras clave: Gestión, Conocimiento, KBE, Capital, Intelectual, Intangibles, Inteligencia, artificial.


El comienzo del siglo XXI esta marcado por el impresionante desarrollo de la ciencia y la tecnología en todas sus áreas, las cuales cada vez mas convergen y sus limites se confunden, al punto de crear nuevas ciencias, como es el caso de la inteligencia artificial, que si bien tiene un gran componente de la ingeniería de software, también tiene un gran referente en la biología y la psicología.


En el caso puntual de la contaduría, hace solo cuarenta años, era una disciplina, que algunos consideraban un arte en el que primaba los buenos modales y la buena caligrafía. Hoy día, la contaduría es una disciplina científica que abarca un sin numero de temáticas, las cuales se funden con otras áreas del saber para tratar complejos problemas, que no se podrían mirar de otra manera. Temáticas contables como por ejemplo la contabilidad ambiental, la contabilidad social y la contabilidad forense, requieren de conocimientos tan variados como geografía, sociología, informática, estadística, historia, entre muchas otros más.


Otro ejemplo muy ilustrativo lo vemos en la auditoria de sistemas, la cual combina todas las técnicas y normas de la auditoria, y amplios conocimientos en el diseño, desarrollo y mantenimiento de sistemas informáticos.


Otro enfoque contable, muy sonado en esta ultima década y mas por la actual crisis económica mundial, es el del capital intelectual[1], lo que ha generado una nueva instrumentación contable conocida como Contabilidad del Conocimiento[2], marcada por el paradigma de que los activos que generan un verdadero valor diferenciador a lo largo del tiempo, no son los recursos financieros ni el capital de trabajo, sino los recursos intangibles[3] entre los que se encuentran; el posicionamiento de las marcas, la fidelización de los clientes, innovaciones tecnológicas y el controvertido capital intelectual, entre muchos mas intangibles[4].


Pero la discusión sobre el capital intelectual no se queda en su valoración y su reconocimiento en los estados financieros, sino que transciende a la organización misma, y su visualización se hace obligatoria hacerla desde diferentes perspectivas. La administración por ejemplo ha utilizado todo un marco conceptual basado en la historia, la psicología y la sociología para entender y dar respuesta a la problemática que se desprende del capital intelectual, desde su definición misma hasta la creación de sistemas dentro de la organización, capaces de recoger y condesar el conocimiento de los empleados para así mismo poderlo capitalizar.


Pero de muy poco serviría si estos sistemas, conocidos como “Sistemas de Gestión de Conocimiento”[5] no se traducen en herramientas practicas que faciliten esta labor casi de ciencia ficción, de extractar el conocimiento de las personas y condesarlas en reglas lógicas para luego socializarlas y utilizarlas dentro de la organización. Es aquí donde entra la importante labor de la ingeniería. Esta se encarga de recoger toda la conceptualización y métodos de valoración del capital intelectual que aporta la contaduría y los diferentes sistemas diseñados para su aplicación desde la administración, para luego modelarlos y generar aplicaciones software basados en inteligencia artificial[6], con agentes[7] autómatas, que no solamente buscan y recogen conocimiento dentro de la organización, sino que aprenden y se retroalimentan para generar nuevo conocimiento.


Estas impresionantes aplicaciones inteligentes pertenecen a un tipo de sistemas conocidos como KBE, en sus siglas en ingles de “Ingeniería Basada en Conociendo” (Knowledge Based Engineering) las cuales han contribuido enormemente a la optimización de los procesos en muchas áreas. En el área donde mas ha tenido éxito la implantación de sistemas KBE es la industrial, en la que se han obtenido importantes disminuciones de tiempo y costos, haciendo mas eficiente y mas competitiva a la organización.


Para aclarar mas la idea, se puede decir puntualmente que un sistema KBE, es la aplicación de la Gestión de Conocimiento a la automatización de los procesos de ingeniería. Entre las aplicaciones de esta tecnología de amplio impacto, al terreno de la ingeniería de producto, encontramos la estimación de costes, la creación de ofertas, planos, listas de materiales, rutas de fabricación, información de control numérico o la automatización de modelado en 3D.


Es en este punto entonces; el del Capital Intelectual; donde converge la Contaduría, la Administración y la Ingeniería, las cuales a su vez utilizan muchas mas disciplinas, para dar respuesta a la complejidad de los entornos económicos actuales, y generar herramientas novedosas que marcan la acelerada evolución de las organizaciones en esta nueva era del conocimiento.


Las empresas y las instituciones de educación superior, son las protagonistas de esta poderosa combinación tripartita, que si logra consolidar sus perspectivas, contribuirá enormemente al perfeccionamiento de la optimización de los recursos dentro de las organizaciones y por ende al mejoramiento de la productividad global.



REFERENCIAS




[1] STEWARD, T.A. La Nueva Riqueza de las Organizaciones: EL Capital Intelectual. Granica. Buenos Aires. 1997

[2] El Capital Intelectual, es el termino utilizado para catalogar a los recursos intangibles de una organización derivados del conocimiento que tienen sus empleados de hacer un proceso o solucionar un problema en particular.

[3] EUROFORUM. Medición del Capital Intelectual. Modelo Intelect, IUEE. San Lorenzo del Escorial. Madrid. 1998.

[4] HENDRIKSEN, Eldon. Teoría de la Contabilidad. México. Hispano-Americana.1974. 488p.

[5] ANTHONY, Robert N. Sistemas de Control de Gestión. McGraw-Hill. Madrid. 200. pág 3.

[6] Inteligencia artificial es la ciencia que tiene como objetivo construir sistemas que simulan el comportamiento humano.

[7] Desde el área de la informática un agente es un sistema software cuyos algoritmos se basan en la metodología de la inteligencia artificial.


1 comentarios:

andres correa dijo...

En el artículo aparece bosquejada una discusión que puede ser oportuna, esto es como alrededor de un objeto de investigación como lo es el capital intelectual se hace necesario un abordaje interdisciplinario. Igualmente es interesante el comprender como este concepto parte del reconocimiento de la existencia de las tecnologías como elemento central en la producción. Sin embargo, se tendría que esbozar como esta noción de capital intelectual aparece, es decir, que implicaciones epistemológicas tiene y por supuesto que utilidad tiene como elemento explicativo de las organizaciones y de los procesos productivos.

Avanzando un poco en el origen se tendría que precisar que al parecer en el ámbito de la discusión contable y administrativa este concepto aparece en al década de los 90s, aquí se reconoce la importancia del conocimiento como una fuente que agrega valor al producto y que por supuesto genera otro tipo de producto. El la reciente teoría de la administración se pueden ubicar los planteamientos de Peter Druker quien a propósito de la importancia del conocimiento define.

We now know that the source of wealth is something, specifically human knowledge. If we apply knowledge to tasks that we obviously know how to do, we call it productivity. If we apply knowledge to tasks that are new and different, we call it innovation. Only knowledge allows us to achieve those two goals.


Nosotros sabemos ahora que la fuente de la riqueza es específicamente conocimiento humano. Si nosotros aplicamos conocimientos a las tareas que obviamente sabemos hacer, nosotros lo llamamos productividad. Si nosotros aplicamos conocimiento a las tareas que son nuevas y diferentes, nosotros lo podemos llamar innovación. Solo el conocimiento nos permite alcanzar estas dos metas. (Mi traducción).

De otra parte, vale aclarar que la ubicación de esta discusión que esta en el reconocimiento de las tecnologías como elemento innovador en el proceso productivo y en la identificación del conocimiento como fuente de generación de la riqueza, ya habría sido efectuada desde años anteriores en las reflexiones en la sociología o en los estudios en economía. Varios factores pueden explicar el reconocimiento de las tecnologías y la identificación del conocimiento como factor de generación de la riqueza. Primero el desgaste de los modelos de producción en serie que saturaron los mercados a partir de la homogenización en la producción, segundo la aparición de dispositivos inteligentes que optimizaron los procesos productivos y finalmente la necesidad de implementar estrategias de gestión empresarial que dieran cuenta de la creciente diferenciación de los consumos.

En este orden de ideas es oportuno señalar que lo que esta identificando conceptualmente las teorías contables y administrativas, por ejemplo, con la noción de capital intelectual, ya ha tenido un poderoso desarrollo en otras disciplinas, razón por la cual convendría revisar lo que los estudiosos en la sociología del trabajo han reflexionado sobre las estrategias de flexibilización empresarial y de los mercados o lo que los economistas han estudiado sobre la naturaleza del capital financiero, entre otras discusiones.