Los Fantasmas en la Contabilidad
(Una mirada escalofriante a los intangibles)
Por Esteban Correa
Para el hombre occidental común, algún evento o fenómeno difícil de explicar, aun con la suma de todos sus conocimientos, por lo general se lo atribuye a cuestiones mágicas, espirituales o religiosas. En muchas ocasiones cuando escuchamos sonidos raros u observamos efectos extraños de la luz, fácilmente los atribuimos a fenómenos paranormales o fantasmas. Este asunto se ha vuelto tan usual que el término fantasma se le confiere también a todo lo que nos produce miedo, o simplemente a aquellas cosas cuya percepción a través de los sentidos, se hace difícil de distinguir.
Es por eso que en contabilidad, a los intangibles, creo que se le acomoda muy bien el término de fantasmas, por que, además de ser de naturaleza inmaterial, que no se pueden palpar, son los elementos financieros más extraños, más raros y difícil de describir, mas que cualquier otro. Cuando hablamos de intangibles como patentes, marcas, derechos de autor, franquicias entre otros, el problema de la determinación del intangible, queda reducido al documento soporte que lo certifica, aquí no hay ninguna cuestión complicada aparentemente.
Pero cuando analizamos intangibles como; inversiones en investigación y desarrollo, publicidad, formación del personal, mejora de los sistemas de información, racionalización de la estructura organizativa, identificación, integración y sistematización del conocimiento en la organización, y fortalecimiento de las relaciones con los clientes, aquí es donde aparecen las figuras fantasmagóricas que le han asustado por décadas, no solo a estudiosos contables, sino también a pensadores en economía, derecho y administración.
El fantasma se pone más escalofriante cuando leemos a estudiosos del tema como Eduardo Bueno Campos1, los cuales determinan que en esta nueva era del conocimiento el capital intelectual, que es un intangible, es la clave que diferencia y genera valor en el tiempo en las organizaciones actuales.
Pero ¿como medir el capital intelectual?, ¿Cómo se genera el capital intelectual? o simplemente, ¿que es el capital Intelectual?. Preguntas sin duda aterradoras para un contador, preguntas sin respuesta, que quedan en el lindo teórico, por que, aunque todos hablan del tema, nadie sabe a ciencia cierta, ni siquiera que es.
El problema es muy grave. Como es posible que el capital intelectual, factor determinante de creación de valor de las empresas modernas, el factor del cual dependen la economía mundial, la cual esta en crisis y colapsada, ni siquiera se puede definir claramente y mucho menos medir.
Algunas compañías como Skandia2, han construido modelos experimentales, para medir y generar activos intangibles como el capital intelectual, la verdad es que aun hay muchos vacíos y el modelo es bastante confuso como para se convierta en un estándar.
Otro caso interesante, de verdaderos casa-fantasmas, es el Proyecto Meritum3, que si bien es una propuesta bastante ambiciosa y llamativa, para identificar y medir los intangibles, no deja de ser una propuesta que necesita ser examinada bajo la mirada aguda de las diferentes escuelas del pensamiento contable y administrativo.
Por ahora, solo nos queda rezar para que estos fantasmas, tan abstractos y aformos, solo nos asusten en nuestros sueños, si mucho en nuestros estados financieros y no nos perjudiquen en nuestra vida real material, mientras el hombre evoluciona y conozca la real naturaleza de los intangibles.
1 Bueno, E. (1999a). Gestión del Conocimiento, Aprendizaje y Capital Intelectual. Boletín del Club Intelect, Vol. 1, diciembre 1998-Enero 1999.
2 Skandia AFS es una federación de organizaciones financieras, con sede en Suecia y que opera en el Reino Unido, EE.UU., Colombia, España, Suiza, Luxemburgo, Alemania, y Hong Kong.
3 Meritum, Gestión del Capital Intelectual, empresa española de investigación y gestión del conocimiento. Ver url http://www.meritum.es/. Disponible 2009-03-09.


1 comentarios:
¿Es posible medir el capital intelectual o mejor el capital cultural? la respuesta es si, se tendría que observar los estudios del desaparecido Pierre Bourdieu quien de manera notoria lo concibió como un conjunto de conocimientos, consumos, habilidades y educación que una persona puede tener; hecho que le permite ubicarse de una determinada manera en la estructura social o para el caso en mención en una organización empresarial determinada.
El capital intelectual, cultural o educativo se puede manifestar en formas concretas, es decir, en materializaciones académicas o artísticas. De igual manera este tipo de capital se expresa en determinados consumos culturales (obras literarias, viajes, exposiciones artísticas, encuentros académicos, publicaciones, etc.). Muy contrario a la idea de la intangibilidad del capital intelectual o cultural creería que las organizaciones empresariales contemporáneas demandan en mayor medida este tipo de recorrido con indicadores y recorridos bastante específicos.
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